El mundo viene transformándose desde hace tiempo. ¿Pensaron que existe hoy una generación que en muy pocos años vio evolucionar a pasos agigantados procesos de su vida cotidiana? Ellos hoy tienen aproximadamente 80 años y tuvieron que adaptarse a que el teléfono deje de tener cable, que la TV se vea en colores, que surjan los teléfonos móviles, a hacer pagos “sin dinero” y ni hablar de todos los cambios surgidos gracias a internet. Hoy estamos inmersos en un proceso aún más disruptivo: la trasformación digital. Y si bien muchos de los cambios que trae consigo comienzan en las empresas, es innegable el impacto que generan en la vida de las personas.

Para demostrarlo, quiero compartirles un caso muy representativo para mí porque es de mi país, Colombia. Se trata del Banco Agrario. Ellos operan en áreas muy extensas del país, muchas veces con baja penetración de internet. Y su objetivo es brindar el mejor servicio sin importar las distancias. Para lograrlo, los empleados del banco viajaban a visitar a sus clientes; pero al no poder llevar consigo toda la información, aplicaciones y soluciones que necesitan diariamente para trabajar resultaba difícil atender de forma óptima sus necesidades. Asimismo, la situación no sólo era compleja para el banco. Muchas veces los mismos clientes, ante la necesidad de obtener un crédito o realizar cualquier operación bancaria, debían hacer el esfuerzo extra de trasladarse a la sucursal más cercana, que a veces no era tan cercana. En definitiva, el banco y sus clientes necesitaban encontrarse.

En ese contexto, comenzamos a diseñar junto con ellos un esquema de transformación donde la tecnología se presentaba como aliada para lograr sus objetivos. Y al implementar esos cambios se logró:

  • Crear una fuerza de trabajo móvil; que pueda llegar hasta donde los clientes están y atenderlos en el campo, en sus casas o donde sea necesario para brindarles el servicio que merecen.
  • Esos empleados móviles pueden acceder a todos los datos necesarios para atender a sus clientes desde sus dispositivos móviles. Ellos viajan y llevan “la sucursal bancaria en su bolsillo”.
  • Por ende, se mejoró mucho el tiempo de respuesta a los clientes y la calidad de la atención. Y se pudo reducir la necesidad de repetir desplazamientos de la fuerza de ventas para poder terminar de concretar operaciones. Hoy es todo más rápido y simple.
  • Garantizar que aunque los datos son móviles la información está siempre segura y cumple con las normativas de seguridad y confidencialidad típicas en esta industria.

Banco Agrario apostó a cambiar procesos que tienen un impacto real en la vida y en las posibilidades de los empresarios y trabajadores rurales. Decidieron “conectar” a personas que no estaban conectadas. Hoy los clientes se sienten mejor atendidos y cuentan con el apoyo del banco para hacer crecer sus negocios. Los empleados, a su vez, cuentan con más herramientas para ser productivos y se sienten más motivados. Y les cuento un detalle para nada menor: la visión de Banco Agrario es ser en 2020 el principal aliado financiero para el desarrollo rural colombiano, sin dudas apostando a la transformación digital van a lograrlo. Este camino recién comienza!

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