“Tener un máster y saber inglés”, seguramente las personas que hoy tienen entre 25 y 50 años crecieron escuchando esa frase como una especie de mantra para tener éxito en el mercado laboral.

Esta frase simple orientó, de alguna manera, la educación de varias generaciones y modificó el esquema de enseñanza de escuelas y universidades. Pero viendo como está cambiando el paradigma de trabajo y como la tecnología está inmersa cada vez más en nuestras vidas, comienzo a imaginar cómo será el mundo dentro de 10 o 20 años y creo que no bastará con saber inglés y tener un máster.

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Dentro de 10 o 20 años viviremos en un mundo aún más digital. La tecnología resolverá diversas cuestiones de nuestra vida cotidiana facilitando nuestra rutina diaria; y a nivel empresarial, será imprescindible ser totalmente digitales para ser más eficientes, mejorar toda la cadena de procesos de la compañía (desde producción hasta compra y venta) y brindarles una atención de excelencia a los clientes. Ya no habrá dudas de que la tecnología es un habilitador para el negocio y que implementarla permite llegar a otros niveles de competitividad.  La tecnología ya no será vista como una opción, será absolutamente vital para sobrevivir en el mundo de los negocios.  Asimismo, los Millennials ocuparán los puestos jerárquicos en las empresas consolidando el nuevo paradigma de trabajo que ya están impulsando en la actualidad. Y los niños que hoy están en la escuela tendrán que estar listos para ingresar en el mercado laboral.

Y precisamente en ese último punto quisiera detenerme, necesitamos definir ahora qué necesitan nuestros niños y adolescentes para ser exitosos en el mundo del futuro. Y estoy convencido que la nueva habilidad que les permitirá marcar la diferencia y que tiene que incorporarse a la enseñanza es la programación o coding.

Aprender a programar les enseñará a desarrollar una mejor comprensión y a poner en práctica habilidades de lógica. Les permitirá entender desde pequeños como funciona el mundo tecnológico que los rodea y eso sin dudas los preparará para el mercado de trabajo. Crecerán sabiendo entender, usar y desarrollar sitios webs, aplicaciones, entre otros, que utilizarán en su vida cotidiana tanto personal como laboral. De hecho, la programación se volverá algo transversal a todas las profesiones porque poco a poco todas son alcanzadas por la tecnología para mejorar procesos (ya lo vemos hoy en diversas industrias como salud, educación y finanzas!) y entender ese mundo digital y , a su vez, crearlo y enriquecerlo será una ventaja competitiva.

Los niños que aprendan a programar, desarrollarán un pensamiento lógico que los ayudará en la toma de decisiones. Y definitivamente, el mundo digital, necesitará de más profesionales con conocimientos de programación. De hecho, en la actualidad ya se percibe la necesidad de contar con más profesionales de TI; necesidad que irá creciendo exponencialmente con el correr de los años.

El mundo educativo tiene que evolucionar una vez más para acompañar los cambios que vivimos y aquellos que surgirán con el tiempo. Y es nuestra responsabilidad como adultos y profesionales mirar más allá, imaginar lo que vendrá y velar porque las nuevas generaciones cuenten con todas las herramientas y desarrollen todo el potencial que les permita ser exitosos a futuro. El mundo digital nos desafía a reinventarnos y yo creo que siempre debemos ir por más!

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