Algo que veo en común en los países de Latinoamérica es la búsqueda de los gobiernos de impulsar y regular, por medio de leyes, el teletrabajo.

De hecho, a la lista de países que ya cuentan con su ley, acaba de sumarse Perú. Y en un contexto dónde ya están definidas las cuestiones legales, los derechos y responsabilidades de empleadores y empleados sólo resta dar respuesta a la siguiente pregunta: ¿Cuál es la mejor forma de implementarlo en las empresas?

Definitivamente debe ser un proceso analizado y planificado que involucre la participación de diferentes departamentos de la compañía- como Recursos Humanos, Legales y Tecnología- para hacer un análisis exhaustivo de la empresa, de los roles de los empleados y que defina políticas de implementación. Pero centrándonos específicamente en el aspecto tecnológico, es clave definir qué herramientas serán nuestras aliadas para que este cambio sea realmente beneficioso.

El teletrabajo rompe con el paradigma de trabajo tradicional: empleados atados a la oficina física, utilizando tecnología corporativa, constantemente a la vista de sus jefes y cumpliendo un horario estricto de trabajo. Por eso implementarlo implica un cambio radical en la empresa.

Y en este punto es dónde la tecnología se trasforma en un nexo que simplifica adaptarse a este modelo, seguir manteniendo la información clave segura y poder brindarle a los empleados que teletrabajen la flexibilidad que se espera de este estilo de trabajo.

Una buena estrategia de TI para implementar el teletrabajo debe contemplar:

  1. Dar acceso seguro a todas las aplicaciones (Windows, SaaS, móviles) unificadas y accesibles de forma simple e intuitiva.
  2. Poder almacenar, compartir y sincronizar los datos que el empleado necesita para trabajar de forma fácil en cualquier lugar.
  3. Garantizar la colaboración con otros usuarios.
  4. Acceder a la información laboral desde cualquier dispositivo que decida usar para cualquier tarea que realice en el momento: móvil, tableta, portátil, PC o Mac.
  5. No limitar al empleado a una locación para poder trabajar.
  6. Garantizar que la información corporativa siempre estará resguardada.

La virtualización de escritorios y aplicaciones así como las herramientas de gestión de dispositivos móviles (MDM) permiten todo esto y mucho más para que el trabajo deje de ser un lugar al que vamos y pase a ser una actividad que realizamos desde el lugar en que seamos más productivos. Y este es el desafío que hoy tiene Perú, identificar la mejor forma de implementarlo que permita una experiencia de trabajo de calidad para los empleados y que tenga un impacto positivo en el negocio de la compañía.

Me gustaría que analizáramos esto juntos, ¿cómo ven el teletrabajo implementándose con más fuerza en el país? ¿ están las empresas preparadas para hacerlo?